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TERRITORIOS SOCIALMENTE RESPONSABLES
AYUNTAMIENTO DE MOLINA DE SEGURA:
"UNA APUESTA POR EL DESARROLLO SOCIAL SOSTENIBLE Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL"
[03/10/2011]
La intervención que inicio aquí, se centrará fundamentalmente en la idea que tengo del papel de las Administraciones Públicas en el asunto de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y en las acciones que en ese ámbito estamos llevando a acabo en el Ayuntamiento de Molina de Segura.
Así pues, pretendo acercar mi visión como Alcalde de un municipio de cerca de 70.000 habitantes a un tema que se va abriendo paso en las prácticas empresariales y en la forma de entender la cuenta de resultados de la empresa, incluyendo conceptos como responsabilidad social y el desarrollo sostenible entre los objetivos irrenunciables de la práctica empresarial. Conceptos que tienen su interés para las Corporaciones Públicas en las que puede parecer que por su propia concepción de administradoras del interés público, son un espacio adecuado para implantar elementos de avance en la Sociedad. Y no hay duda que la RSC lo es.
El papel de las administraciones públicas, una parte de las cuales es la local, en la promoción de la responsabilidad social empresarial, puede ser calificado en los siguientes aspectos:
- Regulador, desarrollando legislación específica que contribuya a una mayor responsabilidad social de las empresas.
- Impulsor y/o promotor de acciones de responsabilidad social en las empresas, para que éstas empiecen o continúen con sus acciones de responsabilidad social.
- Sensibilizador de la opinión pública para que sea ésta la que demande a las empresas en las que trabajan o a las que compran, que actúen de una forma socialmente responsable.
- Líder del proceso de sensibilización siendo una organización de referencia o modelo ejemplar en el que, como organización con empleados y vinculación con la sociedad en la que está inmersa, demuestra a través de su propia actuación que ser responsable con la sociedad, es bueno, tanto para la institución como, por supuesto, para la sociedad.
La nueva Ley de Contratos del Sector Público, supone un giro radical en cuanto a la concepción del Contrato Administrativo, en el ámbito de la gestión de los recursos públicos y supone una oportunidad que los Ayuntamientos deben de aprovechar en la definición de normas de buen gobierno que primen la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) a la hora de licitar contratos de cualquier tipo.
La mayoría de las definiciones de la responsabilidad social empresarial entienden este concepto como la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores.
Ser socialmente responsable significa ir más allá del cumplimiento de las obligaciones jurídicas, invirtiendo más en el capital humano, el entorno y las relaciones con los interlocutores. La experiencia adquirida con la inversión en tecnologías y prácticas comerciales respetuosas del medio ambiente sugiere que ir más allá del cumplimiento de la legislación puede aumentar la competitividad de las empresas.
De hecho cuando se empieza a hablar de RSE, hace una década, se producía un incremento sostenido del PIB, unido a un aumento de la oferta de empleo, situación que benefició a importantes sectores de la población. Ahora, con recesión, pudiera parecer una utopía hablar de RSE. Sin embargo no es así, porque inversiones en RSE se han traducido en una mejora de las cuentas de explotación de las empresas. Seguramente, eso tenga que ver con que el PIB no es ese ídolo al que hay que supeditar todo, porque el PIB no lo mide todo. Hay cosas intangibles que forman parte de nuestra experiencia vital y que son muchas veces las responsables de que conceptos como la calidad de vida, medida en función de los bienes y servicios que reciben los individuos, no coordine adecuadamente con lo que los ciudadanos entienden por vivir bien, y que se reflejaría en un índice mucho más subjetivo, que los valores objetivos que se derivan del análisis del PIB, magnitud ésta que, según Robert Kennedy, lo mide todo, salvo lo que hace que la vida merezca la pena..
En esta época habría que añadir a ello otro concepto si cabe más perturbador, porque no se puede medir: el Mercado, ese ídolo moderno que nos produce intranquilidad y desasosiego permanente. Estamos volviendo a aquella época de nuestra historia en que los dioses eran vengativos y no paraban de perpetrar toda suerte de insidias contra el género humano. Permítaseme decir, con el respeto que a este marco y auditorio de debe, que lo de aquellos dioses era cosa de niños frente al terribilísimo mercado.
Hay otras riquezas, otro capital social, que no se refleja en el PIB, pero lo condiciona. Nos referimos al concepto de cohesión social. Una sociedad cohesionada es una sociedad que se sustenta en dos valores esenciales: la seguridad ante los avatares de la vida, con instrumentos de solidaridad colectiva que atenúan los riesgos, y la garantía de derechos individuales y colectivos. La perspectiva del desarrollo social sostenible (DSS) apunta a las personas y sus formas de vida y trabajo como eje esencial de articulación de las políticas públicas de desarrollo local.
Siempre que tengo la oportunidad, hago notar lo importante que es el que los Ayuntamientos estén representados en foros en los que se toman decisiones, o simplemente se debaten ideas que luego tienen que ser aplicadas en la gestión municipal. Y lo quiero resaltar aquí porque por un lado hay que ser agradecido, y por otro conviene aprovechar la oportunidad de hacer cultura municipalista. Contra lo que se pueda pensar, los Ayuntamientos son responsables, más allá de sus competencias legales, de servicios muy bien gestionados y demuestran una capacidad de resolver problemas a las personas que nunca podrá ser igualada por una administración de ámbito superior, bastante más rocosa. Atender cuestiones por encima de las obligaciones estrictamente legales, es uno de los conceptos asociados a la RSC.
En el Ayuntamiento de Molina hemos introducido cláusulas sociales en ciertas adjudicaciones que han permitido valorar como determinantes, condiciones como el ser una empresa de economía social o un centro de empleo que dé trabajo a personas con riesgo de exclusión. Así, hemos adjudicado la recogida de enseres a Traperos de Emaús y una serie de servicios públicos, como la Ayuda a Domicilio o Educación Preescolar, Infantil y Primaria se prestan por cooperativas de trabajo asociado y sociedades laborales. Así, frente a la concepción tradicional del contrato administrativo, como un mecanismo de resultado, el nuevo marco legislativo lo configura además como un instrumento de política económica y social, no discriminación de los empresarios que pretendan legítimamente concurrir a las licitaciones públicas. En este marco, han de entenderse la RSC, a saber, las consideraciones medioambientales y sociales, en la selección del empresario, valoración de las plicas y determinación de las condiciones esenciales de la ejecución.
Las iniciativas puestas en marcha están muy bien documentadas y cada una por separado me consumiría el tiempo que tengo para esta ponencia. Si alguien está interesado en ampliar la información, quedo a su completa disposición, porque aquí me referiré a ellas de forma somera. Entre esas iniciativas, destaco principalmente las que tienen que ver con los servicios sociales, en especial la atención a la discapacidad y las que tienen que ver con los hábitos de vida saludable.
Están los programas de salud mental para la reinserción laboral de jóvenes con discapacidad mental, en los que el Ayuntamiento colabora con asociaciones como Afesmo o la Asociación Murciana de Rehabilitación Psicosocial. Se ha conseguido, así, poner en marcha donde personas con discapacidad mental desarrollan un trabajo en Centros de Empleo o son atendidos en Centros de día. La inversión económica que el Ayuntamiento y la Administración Regional.
Con AFESMO hemos puesto en marcha, desde el año 2006, el Programa de integración de personas con enfermedad mental a través de las mascotas, por el que entre 10-15 personas con enfermedad mental, junto a un trabajador social de la asociación, se desplazan al Centro Zoosanitario Municipal, y se encargan de cuidar, alimentar y pasear a cada uno de los perros vagabundos asignados. El objetivo es que las personas con enfermedad mental adquieran una serie de responsabilidades, que acaben asumiendo como suyas y se cree un vínculo con los animales que haga que estas responsabilidades sean abordadas desde el cariño y la alegría, suponiendo un elemento de motivación, así como una herramienta para fomentar el sentimiento de utilidad y autoestima. Trabajamos por alcanzar la mayor normalización socio laboral de las personas con enfermedad mental. Por eso creemos en el beneficio pleno de este programa, que optimiza el bienestar psicosocial de sus integrantes y potencia la integración laboral de este colectivo.
Con la Asociación Murciana de Rehabilitación Psicosocial, hemos colaborado en la creación de un parque lúdico didáctico – deportivo de 50.000 metros cuadrados - Los Juncos -, cuyo objetivo es la reinserción sociolaboral de enfermos mentales y drogrodependientes. La explotación de este parque ha dado trabajo estable a 30 personas, mientras que otras 50 han encontrado empleo a través de nuestros procedimientos de búsqueda de trabajo normalizados.
Desde el Ayuntamiento de Molina de Segura hemos promovido la creación de tres empresas de inserción para la gestión de las actividades empresariales generadas en el parque, por el que -desde su creación en septiembre de 2007- han pasado más de 30.000 personas. Los objetivos del proyecto son la formación e incorporación laboral protegida de enfermos/as mentales crónicos/as, y la lucha por la eliminación del estigma social del enfermo/a mental crónico/a.
En este mismo ámbito de integración social y dentro del fomento del deporte, desde hace cuatro años, tenemos en marcha durante el mes de julio, el Programa Multideporte Adaptado, para niños y jóvenes de entre 6 y 25 años, que sufren algún tipo de discapacidad tanto física como mental. Este Programa cumple un doble objetivo: por una parte, fomentar en este colectivo la práctica deportiva como un hábito de vida saludable; y por otra, servir de respiro familiar a los familiares responsables de ellos. Hasta la fecha, 250 familias molinenses se han beneficiado de este programa.
Siguiendo con el ámbito de la vida saludable, me referiré al Programa Activa que pretende fomentar el ejercicio físico en pacientes con riesgo cardiovascular, y que en su primer año de vida, ha contado con la participación de más de 600 personas en las instalaciones del Pabellón Serrerías. Este programa se pone en marcha con la firma de un Convenio de Colaboración entre el Ayuntamiento de Molina de Segura y la Consejería de Sanidad a través de la Fundación para la Formación e Investigación Sanitaria (FFIS) para iniciar el Programa Activa en el municipio. Su verdadero éxito radica en la absoluta implicación y colaboración de los profesionales sanitarios de los Centros de Salud “Antonio García” y “Jesús Marín” de Molina de Segura - capitaneados por sus coordinadores Dr. Emilio Macanás y Dr. Juan Francisco Menárguez – y que son los auténticos artífices de que el Programa Activa sea una realidad en nuestro municipio.
El Programa de Prevención de la Obesidad Infantil y Juvenil de Molina de Segura, en estrecha colaboración con los centros de salud del municipio y con las Consejerías de Educación y Sanidad de la Región de Murcia. Tras cinco años de vida, el Programa de Prevención de Obesidad Infantil y Juvenil de Molina de Segura está completamente implantado y ejecutado en los comedores escolares del municipio. Ha obtenido el primer premio de la tercera edición de los Premios Estrategia NAOS 2009 del Ministerio de Sanidad y Política Social, como mejor programa de España de alimentación saludable en el ámbito escolar.
Hoy, los niños y niñas molinenses comen fruta, verdura y pescado.
Los Trabajos en Beneficio de la Comunidad son penas alternativas al ingreso en prisión que los jueces imponen en el caso de delitos leves, especialmente infracciones a la Ley de Seguridad Vial. El Ayuntamiento de Molina ofrece 125 plazas a los penados a trabajos en beneficio de la comunidad, a los que imparte los conocimientos necesarios para que la actividad desplegada por los penados pueda ser cumplida eficazmente, y les facilita el material necesario para la realización del trabajo.
Los puestos ofertados se reparten entre: licenciados, diplomados, titulados en Bachillerato, FPII, FPI, Graduado Escolar, y penados sin estudios. Hasta la fecha actual, se han beneficiado 135 personas.
Por este motivo, el Ministerio del Interior, a través de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, y con motivo de la celebración de la festividad de La Merced, concedió la Medalla de Plata al Mérito Social Penitenciario por su contribución en la tarea de reinserción social al Ayuntamiento de Molina de Segura el pasado 24 de septiembre de 2010.
A la última iniciativa que me refiero es al Plan Estratégico de Promoción y Desarrollo del Capital Humano, que va a suponer un salto cualitativo en las políticas de empleo dentro del ámbito local. Tratamos de elaborar una alternativa a las políticas tradicionales, que no se están revelando como muy efectivas en la situación actual. Por tanto la elaboración del PECH sólo puede responder a la creencia de que las personas son la solución y tendremos que dotarlas de las herramientas necesarias para que puedan organizar sus aptitudes en un mundo globalizado, en el que hay que enfrentar cambios continuos.
Desde el Ayuntamiento de Molina de Segura queremos contribuir al desarrollo de Territorios Socialmente Responsables:
“Un sistema territorial que conjuga el equilibrio entre los aspectos económicos, sociales, ambientales y culturales del modo de vida local buscando conseguir una mejor calidad de vida para los habitantes locales y otros agentes implicados, a través de un enfoque de gobernanza participativa”.
Eduardo Contreras Linares
Alcalde de Molina de Segura
alcalde@molinadesegura.es
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